Me enteré por las noticias que cerraron el chifa de a la vuelta de mi casa porque vendían carne de perro. Ya decía yo que esos trocitos en el arroz chaufa especial no eran de chancho, pollo, ni res. La noticia añadía además un dato indigerible: no solo servían carne de perro, o de cachorro, para que no suene como suena, sino que además encontraron pequeños huesitos, que para el ojo de los profesionales de la salud presentes en el operativo, de ningún modo encajaban con la tibia de un perro pequeño, sino, más bien, con la de un niño grande.

Buscando información en internet (sino donde), uno se viene a enterar que se estima que alrededor del 80 % de los chifas limeños venden carne de perro y en una cifra algo menor la de niños. Uno se entera también que esta última, tan parecida a la de cualquier mamífero, llega en contenedores hasta el puerto del Callao y que luego se distribuye de acuerdo a la demanda. Uno se entera también que los que más la solicitan son los chifas del centro de Lima, y en provincias, en algunas ciudades del norte y Arequipa. Cualquier cocinero dice que la magia está en saber mezclar los ingredientes, cuidando que los jugos y aromas  produzcan esos platos que algunos elevan al nivel del arte; por ello -qué terribles son algunas cosas que uno se entera-, para asegurar que la carne esté siempre fresca, los contenedores rebosan de niños chinos vivos. Uno se entera también de que existen páginas web donde se describe, de una manera escandalosamente gráfica, el mejor modo para trozar a unos y otros. Y ahí dejé de buscar.

Si lo anterior les recuerda alguna película de Jason Statham, es decir, si algo como esto ya pasó por Hollywood en sus edulcoradas ficciones, entonces la realidad es peor. Mucho peor. Ahora, chicos y chicas, no les queda más que pensar que su chifa favorito, si lo tuvieran, o el ocasional, se encuentra en ese 20 % libre de tan terrible pecado carnal. Y así, cuando ese pedacito de carne de sabor indefinido y consistencia dudosa se resista a salir de entre sus dientes, piense con calma y no se deje sugestionar, que gran parte de lo anterior son solo cosas que dicen. Provecho.

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